Aprendí a sonreír como mecanismo de defensa.
No quiero que me quieran, quiero que me entiendan






Ahora cuando te recuerdo ya no se me cae una lagrima, ni siquiera me produce ganas de llorar. Pero el dolor todavía se siente.
 incluso todavía paso noches sin poder dormir o días sin poder escapar de tu recuerdo. 
Recuerdo tantas cosas. Todavía llevo tanto tuyo en mi y hoy que te vi y te mire, lo único que vi fue que seguís tu vida sin llevar nada de mi.

Karen Paredes 


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