Aprendí a sonreír como mecanismo de defensa.
No quiero que me quieran, quiero que me entiendan




Y hoy te puedo decir que jamás te pedí que me quisieras como lo hice yo ni nunca te exigí nada.

 Con lágrimas en mis ojos  te vi partir  y aún así, no luché por detenerte porque irte de mi vida fue tu decisión. Lo único que te digo ahora, es: ya no vuelvas, que seas feliz.

Karen paredes  [modificado] © 

No hay comentarios:

Publicar un comentario