Aprendí a sonreír como mecanismo de defensa.
No quiero que me quieran, quiero que me entiendan



Camino mirando a mi alrededor, realmente no sé qué es lo que miro. Mi mirada se pierde y se centra en un único punto.
La gente pasa a mí alrededor y me mira, yo esquivo las miradas. Me pregunto si se nota tanto todo lo que he llorado.
Hace frio, yo tengo frio o al menos así me siento, pero no busco calor ni tampoco un abrazo.
No pretendo hablar con nadie, ni salgo a buscar algo diferente. No busco ser escuchada porque no parecen entender ni donde ellos mismos están parados.
Siento otra vez esta sensación que creí haber dejado ir, que creí que no volvería a mí: quiero estar sola, sola. No quiero que me miren, ni que me hablen, ni que  me pregunten como estoy o dejo de estar. No quiero un abrazo, ni una caricia, tampoco quiero una compañía, no quiero nada o tal vez quiera demasiado.
Karen Paredes ©

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