Aprendí a sonreír como mecanismo de defensa.
No quiero que me quieran, quiero que me entiendan



Me cuesta describir la situación. Me cuesta recordarlo y también creerlo. Otra vez, nosotros dos.
El me abrazo y nos quedamos en silencio. Escucho tu corazón,  me dijo y acariciaba mi espalda, de arriba hacia abajo. Sus manos no dejaban de acariciar mi cuerpo y sus palabras mis oídos. Yo también sentía su corazón y también un poco de confusión.
Todo lo que había estado imaginando y deseando sobre el, estaba sucediendo. Me confundía entre la realidad y mis deseos hacia el, pero el me hacia sentir lo suficientemente viva como para saber que no estaba viviendo un sueño . Era real, el también me deseaba y saber esto ahora, hace que nuestros deseos sean aun mas prohibidos.
Estamos jugando con fuego, lo sabemos. Pero también sabemos que de todas maneras nos quemaremos.
Karen Paredes ©


Fui a verlo,  lo esperaba sentada  mientras me imaginaba como seria cuando llegase y me viera. Me preguntaba sin aun me seguiría queriendo.
Mire para mi costado y ahí estaba él, se acercaba caminando y se detuvo frente a mi. Nunca dejo de mirarme. Extendió sus brazos y no dude en abrazarlo. Ahí estaba él, otra vez. 
Parecía tan lejano en mis recuerdos y se volvía tan inexplicablemente real cuando lo tenia en mis brazos.
Lo abrazé tan fuerte que podía escuchar su corazón.
Ahí estaba, otra vez: él. Me abrazaba tan fuerte y me acariciaba sin dejar de preguntarme donde había estado. Si él tan solo supiera que nunca me fui y que en mi mente siempre esta él.
Karen Paredes ©